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IMPOSIBILIDADES
Éxodo 14: 1-16
Introducción:
Todos hemos escuchado la historia de Moisés. Todos sabemos lo que pasó con
ellos después de que Faraón los dejara ir. Analicemos nuestras vidas frente al
mar rojo. En esta noche el mar rojo es su impedimento para salir de ese
problema que le esta perturbando la vida, para alcanzar sus metas, es todo lo
que usted ve imposible de realizarse.
Vr. 1-4.
Moisés recibe las órdenes de Dios que se detengan junto al mar. El pueblo
estaba contento y regocijándose. Aparentemente ya eran libres, pero llegaron
frente al mar de sus imposibilidades. ¿Cuántos de ustedes no pensaban que eran
libres, cuando enfrentaron el mar de sus imposibilidades?
Vr. 5-9.
Muchas veces estamos en el apogeo de nuestro éxito y nos olvidamos quién nos
llevó al éxito. Nos enorgullecemos, nos enaltecemos, nos creemos estar en las
nubes. Creíamos haber pasado el mar rojo, pero de repente nos enfrentamos
nuevamente al mar rojo. Nos olvidamos que aunque Dios ha estado dándonos el
éxito, Satanás ha estado lamentado su éxito, y tratará con todas sus fuerzas
para tronchar sus metas, sus sueños, sus deseos.
Vr. 10-13.
El pueblo pensaba que todo estaba bien mientras no estuvieran sintiendo las
amenazas del enemigo. Pero se le acabó su tranquilidad cuando vieron al
enemigo cerca de ellos.
Muchos cristianos están tranquilos
mientras no sientan las pruebas de cerca.
De lejos todo es posible, pero
cuando llega el momento critico, lo posible se convierte en imposible.
¿No había sepulcros en Egipto? El
pueblo desmayaba en su incredulidad.
Se habían olvidado que había sido
Jehová el que había hablado.
Se habían olvidado que había sido
Dios el que los había encaminado hacia lo imposible.
El problema estaba en la poca
confianza que tenían. Jehová hablo lo imposible, y llevo al pueblo a lo
imposible y estaba dispuesto a hacer lo imposible. Jehová hizo lo imposible.
Si en sus imposibilidades usted no ha escuchado la voz de Dios, no se desespere,
Dios esta hablando, aunque usted no lo esté escuchando.
Vr. 13.
Moisés le dice al pueblo “no temáis, y estad firmes”. No desfallezca su
corazón cuando se encuentre frente al mar de sus imposibilidades.
No entiendo como hay
cristianos acampando frente al mar rojo. No han podido superar sus debilidades,
sus errores, sus angustias, sus imposibilidades.
Dios le dijo a Moisés
que esos egipcios nunca mas lo verían. Jesús dijo en el libro de (Juan 8:36).
“Si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres”. “De modo que si
alguno esta en Cristo, nueva criatura es, la cosas viejas pasaron, he aquí todas
son hechas nuevas” (Cor.5:17). No hay razón para vivir frente al mar rojo.
El mar rojo es símbolo
de las pruebas, angustias y aflicciones que enfrentamos en nuestras vidas.
No podemos salir
corriendo cuando nos enfrentemos al mar rojo. Moisés en su tiempo era bastante
curioso, cuando la zarza ardía corrió hacia allá para ver lo que estaba pasando,
ahora Moisés no vive por curiosidad, sino por confianza en aquel que lo había
llamado.
Vr. 14: “Jehová peleara por
vosotros y vosotros estaréis tranquilos”
Vr. 15-16. ¿Por qué clamas? No
estamos en tiempos de estar estancados esperando que Dios nos hable para salir
del problema. Ya Dios nos ha hablado.
Este es el tiempo de obrar, es el
tiempo de tocar las imposibilidades con nuestra fe, dividirlas y pasar por medio
de ellas.
Si David hubiera esperado crecer
para vencer a Goliat, hoy no se pudiera leer nada bueno de David.
Si Elías se hubiera intimidado por
Acab y sus profetas hoy no se dijeran nada positivo de Elías.
Si los jóvenes Hebreos hubieran
titubeado frente al orno ardiente, hoy no se dijera nada positivo de ellos.
Si Daniel su hubiera intimidado por
el decreto del rey, y hubiera dejado de orarle a su Dios, hoy no se pudiera
decir nada positivo de Daniel.
No podemos dejarnos intimidar por
las imposibilidades. Son imposibilidades solamente para nosotros.
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