ALBOROTADO Y VACIÓ
Génesis 1:1
Introducción: Génesis es el libro de los principios, el gran libro que relata la creación del mundo. Es en el libro de Génesis que conocemos a un Dios amoroso y poderoso. Es el libro que nos revela uno de los eventos más importantes de la humanidad, la creación. La condición del mundo en el comienzo es similar a la condición de muchas personas hoy día, están alborotados y vacíos. Pero hoy Dios quiere hacer un génesis en usted. Dios está buscando espacios vacíos en nuestras vidas para Él construir de la nada, para Él edificar sobre el fundamento que el quiere poner y para Él levantar vidas sólidas y aceptables a su presencia (Juan 1:1-5).
I. Alborotada: NO había un orden definido.
1. Donde no hay Dios, no hay orden. La NVI dice: Dios, en el principio creo los cielos y la tierra. La tierra era un caos total, las tinieblas cubrían el abismo y el Espíritu de Dios iba y venia sobre la superficie de las aguas (Gn. 1:1-2).
2. Donde no hay Dios falta la determinación para enfrentar y vencer las acechanzas del maligno.
II. Vacía: Algo que esta vació es algo que esta vacante y disponible.
1. Es aquella persona que no tiene un fin definido.
2. Es aquella persona que vive una vida llena de
temor.
III. Dios le dio órdenes a Jeremías para que plantara, pero antes de plantar era necesario que se preparara el campo. Debía primero arrancar, para construir debía primero derribar, que debía primero arruinar y destruir antes de edificar (Jeremías 1:10).
1. Nosotros también podemos arrancar y derribar todas aquellas cosas que nos han llevado al caos en que vivimos.
2. Nosotros también podemos destruir y demoler, el edificio mal construido que hemos levantados a través de los años, viviendo una vida superficial, una vida llena de emociones sin fundamento.
3. Nosotros también podemos construir con la ayuda de Dios un edificio solidó, constante, responsable.
4. Nosotros también podemos plantar las buenas nuevas de salvación, las buenas relaciones con nuestros familiares, y con nuestros vecinos.
IV. No hemos podido hacer estas cosas por nuestros descuidos o por nuestro orgullo.
1. Nuestras vidas andan alborotadas y vacías cuando falta la presencia de Dios.
2. Cuando nuestras prioridades cambian.
3. Cuando los problemas descontrolan nuestras vidas y nos dejamos caer.
4. Cuando nos caemos y no buscamos dentro de nosotros la fuerza para levantarnos, y preferimos quedarnos en el piso.
Conclusión: