DÁNDOLE A DIOS LA SUPREMA LEALTAD
Éxodo 20:1-3
Introducción: En nuestra nación se esta levantando movimientos cuyos propósitos es descartar todo aquello que tenga que ver con darle a Dios la suprema lealtad. No podemos olvidar, ni dejar que nadie olvide que ese Cristo que están rechazando es el creador del universo, y merece nuestra suprema lealtad. ¿Qué significa lealtad? “Virtud consistente en el cumplimiento de lo que exigen las normas de fidelidad”
I. Damos a Dios una lealtad suprema porque tenemos un Señor personal. “Yo soy Jehová tu Dios”
1. La nación de Israel recibieron personalmente la liberación de Dios. “Te saque”.
2. Cuando dos millones de hebreos salieron por el desierto. Dios los cuidó.
3. Dar a Jehová nuestra lealtad es decir: Dios y Yo, vivimos entrelazados.
4. Dios quiere ser un Dios personal para usted. No un dios cualquiera.
5. Dios merece la lealtad que se le da a un verdadero amigo (Juan 15:12-16).
II. Damos nuestra suprema lealtad a Dios porque El es eterno. “Yo soy el que soy” “Yo soy Jehová, el que era, el que es y el que será”.
1. Los dioses van y vienen, las filosofías e ideologías cambian y se desvanecen (Hebreos. 13:8). “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos”
2. Después de vivir cuarenta años en el desierto apacentando ovejas. Dios se le aparece, y Moisés era un hombre diferente.
a. Lo vemos apacentando ovejas.
b. Lo vemos recibiendo una visión.
c. Lo vemos hablando con Dios en medio de la Zarza que ardía.
d. Aquel Dios que hablo a Moisés tantos miles de años a tras, hoy nos sigue hablando. Porque Dios es eterno.
3. Cristo dijo: “antes que Abraham fuera, yo soy” (Jn. 8:58). También dijo que “El es la luz del mundo, la resurrección y la vida”. Le dijo a Tomas; El que me ha visto a mi, ha visto al Padre. “Yo y el Padre, una cosa somos”, “Yo soy el Alfa y la Omega” (Isaías 9:6). dice que el que iba a nacer era: “Dios fuerte, Padre eterno”.
Conclusión: