|
Oye, te digo que ¡somos diferentes! Es que
cuando un alma conoce a Cristo algo radical sucede en su interior.
No eres el mismo o la misma. ¡Eres transformado! Una nueva vida
comienza. Gracias a Dios que en El tenemos segundas y aún terceras oportunidades.
Es por eso que hemos hecho esta sección.
Deseamos que puedas compartir su testimonio con nosotros y así poder
poner el testimonio en esta pagina. Yo se que será de gran
bendición compartir las maravillas que Dios ha hecho en nosotros.
¿No se atreven? Quizás se motiven si ven
el testimonio de alguien primero...¡el mío!
Hacen 26 añitos atrás, unos hermanos habían invitado a mi mama, quien no
conocía a Jesús como su Salvador
personal, que fuera con ellos a la Escuela Dominical.
Ella había oído hablar de Dios y
cuando chiquita visito la iglesia Pentecostal algunas veces. Ella
acepto ir con los hermanos, pero en vez de ir ese día a la iglesia,
tuvieron que llevarla al hospital donde nací yo a las 7 a.m.
Cuando nací, no me entregaron en sus
manos, sino rápidamente me llevaron al ICU.
Tenía complicaciones médicas y encontraron un soplo en mi corazón.
Mi mama recordó que le habían mencionado que Dios era el Médico
Divino y ese día a solas en su cuarto oro a Dios y le pidió que me
sanare y lo acepto en su corazón. Ocho días después salí yo
del hospital...SANA.
Ese día marco la historia para mamí y
para mi también. He visto al Señor en las buenas y en las malas.
Le agradezco por darme todo lo que tengo y por quitarme lo que no
me faltaba o me hacía daño, aún cuando eran momentos duros de
muchas lagrimas. Me sano de asma a los 12 años. Me ha
ayudado cuando he hecho decisiones difíciles o erróneas. El ha
estado ahí para ayudarme graduar de la escuela superior y obtener
mi Asociado en Empresas de Oficinas. Me ha dado talentos
inmerecidos y inteligencia para hacer cosas que nunca pasaron por
mi mente que lo haría. Y puedo disfrutar de ser alguien única y especial en este mundo
a través de El.
Se que El tiene planes conmigo y lo
tiene contigo también (Jeremías 29:11) El tiene tesoros por montón
guardados para cada uno de nosotros (Isaías 45:3). La vida esta
llena de sorpresas en cada esquina. Cada día es un regalo de
Dios y lo debemos de aprovechar. Aproveche tu tiempo ahora y dejanos saber como conocío de Jesucristo, nuestro Salvador.
por:
Hna. Shirley Rodríguez |